SOÑANDO CON MÁS

por | Jul 19, 2021 | 0 Comentarios

(CNAS Colombia) Desde hacía algunos años, Valentina* había estado sirviendo como trabajadora social en un hospital en una ciudad cerca a Bogotá, Colombia. Quería ayudar a los pacientes allí proveyéndoles comida, buscándoles ropa u orando con ellos. Sin embargo, ella se sentía frustrada. Nadie parecía tener interés en ayudar con la asistencia.

Por ese mismo tiempo, José Luis Becerra estaba comenzando una nueva Iglesia del Nazareno en la misma ciudad. Él y los líderes de la iglesia habían estado orando por una forma para estar más involucrados en la comunidad; querían ser utilizados estratégicamente para mostrar el amor de Dios a través de la compasión. Cuando Valentina les invitó unirse al servicio, era una respuesta a esa oración.

“Hemos sentido que esa era la respuesta de Dios para nosotros”, dice Becerra.

Valentina estaba muy contenta–muchas otras iglesias en la zona ya habían expresado indiferencia hacia el proyecto. La iglesia plantada se llamaría la iglesia Hechos 29. Su visión era ser un capítulo más del libro de la Biblia sobre la difusión de las buenas nuevas de Cristo, y ellos comenzaron a trabajar en el hospital con pasión. Aunque solamente tenían 25 miembros, de los cuales 12 eran niños, usaron su propio dinero para empezar a financiar el ministerio en el hospital.

Un Ministerio para Madres

Al principio, los líderes de la iglesia pasaron varios días acompañando a Valentina para ver lo que hacía. Se dieron cuenta de que el hospital era demasiado grande para que su pequeña iglesia alcanzara a cada área. El ministerio tendría que centrarse en un grupo de personas.

Cuando llegaron a la sala de maternidad en el hospital, vieron a varias madres jóvenes, muchas de las cuales eran adolescentes. Además, las nuevas madres solían estar solas. De hecho, un estudio anual elaborado y publicado por el hospital estima que 40 por ciento de las que dan a luz allí tienen menos de 17 años; Becerra dice que muchos de estos embarazos fueron el resultado de abuso. Los líderes de la iglesia se sintieron muy conmovidos por las jóvenes madres y supieron que esta era el área en la que podían servir.

Ahora, el ministerio de Madres Embarazadas y Lactantes atiende a madres con bebés y niños de hasta 5 años. Muchas de las madres no pueden dar a sus niños la vida que ellas quisieran. Algunas han estado desplazadas por la violencia o viven como refugiadas de Venezuela. Otras viven en la pobreza sin la posibilidad de salir de ese ciclo. A través del ministerio, participan en un servicio integral.

Al principio, los miembros de la iglesia empezaron a llevarles bocadillos a las madres que estaban en la sala de maternidad. La mayoría de los que visitan al hospital son mujeres de la iglesia para ayudar a las jóvenes madres a sentirse más cómodas. Cada jueves por la mañana, las visitaron para ofrecerles comida y oraciones. Debido a que la mayoría de las madres no se quedaron en el hospital por mucho tiempo, la iglesia prontamente diseñó una base de datos para mantener un registro con sus nombres, información de contacto y peticiones de oración.

“Queremos ser una iglesia de hechos, [de] los hechos de amor de Dios”, dice Becerra. “Estamos intentando ver la visión integral para este proyecto”.

Una Iglesia de Acción

El proyecto ha crecido durante los últimos tres años para incluir talleres con las madres y con el personal administrativo del hospital. Las madres pueden participar en capacitaciones para fortalecer su salud emocional o aprender más sobre el espíritu emprendedor.

Las restricciones por la pandemia han hecho mucho más difícil las visitas al hospital, así que, los miembros de la iglesia han estado dependiendo de su base de datos para contactar a las mujeres. Las visitan a distancia y les proporcionan alimentos y otros artículos esenciales.

“Cuando estamos buscando a la gente, por supuesto que hay muchas historias”, comparte Becerra. “[Los miembros de la iglesia se vieron muy afectados] cuando vimos cómo las manos de Dios estaban tocando a las personas en el hospital”.

Este año, Hechos 29 espera abrir otra iglesia con 24 de las madres que la iglesia ha conocido a través del programa. La nueva iglesia estará más cerca de donde viven las mujeres, haciendo que ellas tengan acceso más fácilmente.

Fuente: José Luis Becerra

Fotos: José Luis Becerra

 *El nombre ha sido cambiado por privacidad.

Este artículo se publicó originalmente en el número 1-2021 de NCM Magazine.