EXPERIMENTANDO LA GRACIA DE DIOS

por | May 5, 2021 | 0 Comentarios

(CNAS Venezuela) Luis Alfredo y Elineth Carolina de Camejo, Pastores de la iglesia de Barquisimeto Centro Venezuela, experimentaron una situación muy difícil debido a la enfermedad de su hijo mayor.

Luis Santiago de 11 años, presentó un cuadro de dengue hemorrágico muy complicado y los resultados de todos los exámenes fueron desfavorables para su salud, con un diagnóstico muy desalentador que llenó de frustración, preocupación y angustia a sus padres.

Durante la misma semana, en la congregación, habían comenzado una nueva serie de estudios llamada: “Firmes y Adelante” y el primer tema de la semana fue: “Cuando tu mundo se estremece”. Los pastores Camejo sentían que eran probados en ese momento de angustia, pues veían a su hijo muy débil y unido a esto, los médicos que lo trataron, en primera instancia les daban el peor de los diagnósticos, un hígado inflamado, un derrame pleural severo, un riñón también inflamado, la membrana que recubre la vesícula inflamada también a un nivel anormal y todo su abdomen lleno de líquido, lo cual no le permitió tolerar ningún tipo de alimento ni bebida por 7 días continuos.

Conocer ese horrible diagnóstico, les hizo entender que estaban en las manos de Dios y que debían confiar en Él a pesar de cualquier circunstancia. Las palabras de Elineth en ese momento fueron: “Yo no recibo ese diagnóstico, pues yo sé en quien he creído.” Ella le preguntó a su hijo: “¿Tú crees que Dios te puede sanar?” y Luis respondió: “Si mamá, yo lo creo.” En casa, María Fernanda, la hija pequeña de 6 años, también oraba por la salud de su hermano.

Dios comenzó a utilizar a los médicos de ese lugar para darles una esperanza en medio del dolor. “Experimentamos la gracia de Dios sobre nosotros, abriéndose puertas donde creímos que no las había” son las palabras de Luis Alfredo.

De pronto Luis Santiago comenzó a responder favorablemente al tratamiento de hidratación fuerte que le colocaron. Una vez más tuvieron la oportunidad de ver un milagro en la vida de su hijo quien se recuperó totalmente.

Hoy la familia Camejo Medina está agradecida porque cada uno de los hermanos de la congregación estuvieron durante esos días apoyándonos en oración. Al igual que muchas personas de todo el país y aún de otros países que les tendieron la mano con ayuda económica. El pastor Camejo finaliza: “Pudimos ver la misericordia del Señor ya que en ningún momento nos faltó nada, allí pudimos constatar una vez más que su palabra es viva y eficaz, sustentándonos en Filipenses 4:19, Él se encargó de suplir todo lo que nos faltaba conforme a sus riquezas en gloria”.

Fuente: Comunicaciones Nazarenas – Venezuela